WASHINGTON REAFIRMA SU RESPALDO TOTAL A LA SOBERANIA MARROQUI SOBRE EL SAHARA Y EXIGE UN DESENLACE SIN DEMORA

En una nueva demostración de la fortaleza de la alianza entre Marruecos y Estados Unidos, el subsecretario de Estado norteamericano, Christopher Landau, ha ratificado este miércoles desde Rabat el reconocimiento de su país a la soberanía del Reino sobre el Sáhara. En declaraciones junto al ministro de Asuntos Exteriores, Cooperación Africana y Marroquíes Residentes en el Extranjero, Nasser Bourita, Landau fue tajante: “Estados Unidos reconoce la soberanía de Marruecos sobre el Sáhara”.
Asimismo, el alto diplomático estadounidense reiteró el apoyo inquebrantable de Washington a la iniciativa marroquí de autonomía, a la que calificó de “seria, creíble y realista”, subrayando que constituye “la única base para una solución justa y duradera” al conflicto artificial que arrastra la región desde hace décadas.
El funcionario estadounidense puso énfasis en que “el conflicto se ha prolongado durante un tiempo inaceptable” desde 1975, y que “la solución no puede esperar indefinidamente”. En este sentido, destacó que Washington trabaja activamente con la ONU y todas las partes en el marco de la Resolución 2797 del Consejo de Seguridad —impulsada por EE. UU. en octubre de 2025— para lograr una salida pacífica, pero también “en un plazo razonable”. Advirtió que alargar el diferendo “50 o 150 años más sería absurdo”.
La posición de Landau supone un respaldo total a la tesis marroquí y un giro de tuerca a Argelia, a la que se exige el desmantelamiento de los campamentos de Tinduf y el retorno de los refugiados al Sáhara marroquí.
Inversiones, espacio y una alianza de 250 años
Más allá de la cuestión del Sáhara, Landau quiso poner en valor la profundidad de la asociación estratégica entre Rabat y Washington. Recordó que ambos países comparten “250 años de historia común”, con hitos como el edificio diplomático más antiguo del mundo en Tánger y la próxima apertura del nuevo consulado general estadounidense en Casablanca, que abre sus puertas este jueves.
En el plano económico, el subsecretario de Estado anunció el respaldo de su país a las empresas estadounidenses que deseen invertir y hacer negocios en el Sáhara marroquí, lo que supone un espaldarazo al desarrollo de las provincias del sur. Asimismo, calificó a Marruecos como “un socio indispensable, estable y estratégico en el norte de África, en el continente africano y en la escena internacional”.
En un gesto de modernidad y proyección de futuro, el ministro Bourita firmó los Acuerdos de Artemisa, que regulan la exploración espacial civil. “Estados Unidos está encantado de que nuestra alianza se extienda ahora al espacio”, declaró Landau, subrayando que estos acuerdos fomentan la transparencia, la colaboración científica y el respeto al derecho internacional.
Desde el Ministerio de Asuntos Exteriores marroquí se ha valorado esta visita como “un nuevo éxito de la diplomacia real”, que refuerza la posición del Reino ante la comunidad internacional y consolida la hoja de ruta trazada por Su Majestad el Rey Mohammed VI.
La gira de Landau, que continuará por Casablanca y Marrakech, deja un escenario claro: Estados Unidos no está dispuesto a que el conflicto del Sáhara siga enquistado y respalda plenamente la soberanía marroquí. Argelia y el Polisario se enfrentan a una presión sin precedentes para aceptar el plan de autonomía como base única de negociación. Marruecos, firme en su posición, sale reforzado como líder regional y aliado estratégico indispensable de Washington.
