UN PROGRAMA DE EMERGENCIA PARA LAS VICTIMAS DE LAS INUNDACIONES DE SAFI BAJO LAS INSTRUCCIONES REALES DE MOHAMMED VI

Tras las devastadoras inundaciones que azotaron la ciudad de Safi el pasado 14 de diciembre, causando al menos 37 fallecidos y cuantiosos daños materiales, el gobierno marroquí ha activado un plan integral de rehabilitación de las zonas afectadas, siguiendo las Altas Instrucciones de Su Majestad el Rey Mohammed VI.
El programa, presentado el 18 de diciembre, tiene como objetivo responder de manera inmediata y coordinada a las necesidades de las familias afectadas, reparar viviendas e infraestructuras dañadas y reactivar la actividad económica local, en línea con el constante compromiso del soberano con la dignidad y el bienestar de los ciudadanos.
Medidas urgentes y apoyo directo
En aplicación de las directrices reales, el plan prioriza la asistencia directa a las familias que han perdido sus bienes, así como la reparación y acondicionamiento de viviendas afectadas. Asimismo, incluye la reconstrucción y rehabilitación de comercios, con especial atención a los pequeños propietarios, para facilitar la reactivación económica y mitigar el impacto social de la catástrofe.
Las autoridades han movilizado todos los recursos humanos y logísticos necesarios, reforzando la coordinación entre los diferentes actores implicados, para garantizar una ejecución rápida y eficaz de las medidas.
Un enfoque solidario y preventivo
Más allá de la respuesta de emergencia, el programa refleja un enfoque estructurado y solidario en la gestión de desastres naturales, subrayando la voluntad de las instituciones de aprender de lo sucedido para mejorar la prevención y la resiliencia frente a futuros riesgos climáticos.
En un contexto marcado por la creciente intensificación de fenómenos meteorológicos extremos, la iniciativa real busca no solo paliar los efectos inmediatos de la tragedia, sino también sentar las bases para una recuperación sostenible y una mayor protección de la población.
El lanzamiento de este dispositivo ha sido recibido como una muestra más de la cercanía y el compromiso de Su Majestad el Rey Mohammed VI con el pueblo marroquí, especialmente en momentos de dificultad, reafirmando el espíritu de solidaridad y responsabilidad que caracteriza la acción pública en el reino.