LA NUEVA ETAPA DE MARRUECOS

MOHAMMED VI SITÚA A LA JUVENTUD Y AL DESARROLLO TERRITORIAL EN EL CENTRO DE LA NUEVA ETAPA DE MARRUECOS

Su Majestad el Rey Mohammed VI situó a la juventud, la igualdad de oportunidades y la reducción de las disparidades territoriales entre las prioridades de la nueva legislatura, y llamó a una acción pública más eficaz y cercana a las necesidades de los ciudadanos.

En su discurso ante el Parlamento con motivo de la apertura de la XII Legislatura, el Soberano insistió en que los avances económicos deben traducirse en mejoras tangibles de las condiciones de vida y en una distribución más equilibrada de las oportunidades entre las regiones del Reino.

Con un diagnóstico marcado por la lucidez y la responsabilidad, reconoció los progresos nacionales sin ocultar los retrasos y desafíos persistentes. Subrayó que el éxito de la próxima etapa dependerá de la capacidad de las instituciones para convertir las orientaciones estratégicas en resultados concretos sobre el terreno.

«Las cuestiones relativas a la juventud deben situarse en el centro de las políticas públicas y de la agenda de los órganos de gobernanza», afirmó el Monarca. Reclamó una respuesta integral que abarque educación, formación, adquisición de competencias e integración económica, para ampliar las perspectivas profesionales y fortalecer la confianza de las nuevas generaciones en sus capacidades y en las instituciones.

La dimensión territorial ocupó también un lugar central. Su Majestad Mohammed VI defendió políticas adaptadas a las necesidades de cada provincia y región, capaces de identificar problemas reales y ofrecer soluciones prácticas en servicios públicos, inversión productiva y desarrollo económico local.

«El verdadero desafío de la próxima etapa reside en el trabajo de campo a nivel territorial», señaló. En este marco, pidió acelerar la regionalización avanzada y la desconcentración administrativa, instrumentos fundamentales para acercar las decisiones a los ciudadanos y mejorar la eficacia de la gestión pública.

El Soberano consideró inaceptables las demoras en la aplicación de la Carta de la Desconcentración Administrativa y reclamó una transferencia efectiva de competencias, personal y recursos financieros hacia las provincias y regiones. También abogó por reforzar las capacidades de las instituciones regionales y mejorar los mecanismos de coordinación con el Estado.

En el ámbito internacional, reafirmó la posición de Marruecos como socio fiable y responsable, comprometido con el respeto mutuo y la reciprocidad. Al abordar la migración, advirtió de las limitaciones del actual modelo de cooperación, agravadas por crisis recurrentes, instrumentalización política y mediática y dificultades relacionadas con la repatriación de menores no acompañados y de personas que se atribuyen indebidamente la condición de refugiados.

Ante esta situación, anunció una propuesta estratégica dirigida especialmente a los socios europeos, articulada en torno al codesarrollo, la competitividad económica y la estabilidad regional. La iniciativa busca que Marruecos asuma un papel activo en la formulación de soluciones y promueva relaciones Norte-Sur basadas en la igualdad y la corresponsabilidad.

En relación con España, reconoció los avances de la cooperación bilateral contra la inmigración irregular, pero recordó que la asociación constituye una elección estratégica soberana y voluntaria, incompatible con presiones, amenazas o chantajes. Defendió el diálogo constructivo y el respeto recíproco.

Finalmente, Su Majestad Mohammed VI recordó a los parlamentarios que su mandato representa un compromiso político y ético con los ciudadanos. Su discurso vincula así juventud, justicia territorial, modernización institucional y responsabilidad pública con una política internacional proactiva orientada al desarrollo compartido.

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