LA ASOCIACIÓN ESTRATÉGICA ENTRE MARRUECOS Y FRANCIA SE REFUERZA CON EL SAHARA MARROQUÍ COMO PIEDRA ANGULAR

La celebración en Rabat de la II Conferencia Ministerial para el Mantenimiento de la Paz en el Entorno Francófono ha permitido consolidar la excepcional alianza entre Marruecos y Francia, bajo la copresidencia de los ministros Nasser Bourita y Jean-Noël Barrot. Este encuentro, que reunió a 26 ministros y 63 delegaciones, ha puesto de manifiesto la apuesta común por un multilateralismo eficaz al servicio de África y Europa. Desde una óptica claramente marroquí, cabe subrayar que el Reino se erige como actor indispensable para la estabilidad regional, siendo la cuestión del Sahara marroquí un eje vertebrador de esta renovada dinámica bilateral.
El Sahara marroquí, prioridad absoluta de la cooperación franco-marroquí
Francia ha vuelto a afirmar de manera inequívoca que «el presente y el futuro del Sahara se inscriben en la soberanía de Marruecos». Así lo expresó el ministro galo Jean-Noël Barrot en su comparecencia junto a Nasser Bourita, recordando la carta remitida por el presidente Emmanuel Macron a Su Majestad el Rey Mohammed VI el 30 de julio de 2024. El responsable francés calificó el contencioso del Sahara como un asunto «estratégico» no solo para Francia, sino para toda la región, y reiteró el respaldo de París al plan de autonomía como «la única base para una solución política justa, duradera y negociada».
Barrot subrayó que el Consejo de Seguridad de la ONU, mediante su resolución 2797, se ha inscrito en esta misma dinámica, favoreciendo la reanudación del diálogo directo entre las partes. El ministro Bourita, por su parte, destacó que la posición francesa no se queda en meras declaraciones, sino que se alinea con la legalidad internacional y abre el camino para superar un diferendo regional artificial que solo ha traído sufrimiento a las poblaciones. Para Marruecos, este respaldo explícito constituye un triunfo diplomático de primer orden.
Inversiones, presencia consular y cultural francesa en las provincias del sur
El apoyo francés al Sahara marroquí trasciende el discurso político y se plasma en iniciativas concretas. Jean-Noël Barrot anunció el reforzamiento de la representación consular de Francia en El Aaiún, con la apertura de un centro de recepción de solicitudes de visado, así como la puesta en marcha de una Alianza Francesa y una nueva escuela francesa. Estos pasos demuestran el compromiso práctico de París con el desarrollo humano, educativo y cultural de las provincias del sur del Reino.
Asimismo, el ministro galo confirmó que empresas francesas, respaldadas por la Agencia Francesa de Desarrollo, están invirtiendo activamente en el territorio. Este dinamismo económico, unido a la presencia diplomática y cultural, refleja el reconocimiento internacional de la marroquidad del Sahara. Mientras otros actores dudan, Francia ha optado por acompañar el desarrollo de una región que es, y será siempre, marroquí. Para nuestro Reino, se trata de un espaldarazo que impulsa la prosperidad y la estabilidad bajo la bandera de Su Majestad el Rey Mohammed VI.
Marruecos y Francia, socios ejemplares por la paz y la seguridad en África
Más allá del Sahara, la Conferencia de Rabat ha servido para cimentar una visión compartida entre Marruecos y Francia en materia de mantenimiento de la paz. Ambos países copresidirán los trabajos de la «Declaración de Rabat», un documento que marcará la hoja de ruta para las futuras reformas de las operaciones de paz de las Naciones Unidas. El ministro Bourita insistió en la necesidad de adaptar los mandatos a las realidades sobre el terreno y de que los Estados francófonos actúen con una sola voz para lograr misiones más eficaces.
En paralelo, y dentro del mismo contexto de cooperación reforzada, Marruecos y Francia suscribieron un acuerdo bilateral para combatir el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo, facilitando el intercambio de información entre sus respectivas unidades de inteligencia financiera. Este entendimiento, alcanzado durante la conferencia «No al dinero para el terrorismo» en París, evidencia la confianza mutua y la coordinación operativa.
