MARRUECOS, SOCIO ESTRATEGICO DE LAS POTENCIAS OCCIDENTALES : EL PAPEL CENTRAL DE LA DGSN-DGST

La seguridad internacional se enfrenta a amenazas cada vez más complejas, donde las rutas del narcotráfico, el tráfico de armamento de grado militar y las redes de financiación terrorista se entrelazan en una trama global. En este escenario, Marruecos se ha consolidado como un socio imprescindible para Estados Unidos y Europa, gracias a la eficacia operativa del polo formado por la Dirección General de Seguridad Nacional (DGSN) y la Dirección General de Vigilancia del Territorio (DGST). En cuestión de días, dos reconocimientos de alto nivel —el primero por parte de la justicia estadounidense y el segundo en el marco de una operación conjunta con España— han vuelto a situar al Reino en el centro de los mayores dispositivos internacionales contra el crimen organizado y el yihadismo.
La justicia de EE.UU. subraya la aportación “decisiva” de los servicios marroquíes
En dos comunicados emitidos por la Fiscalía del Distrito Este de Virginia, las autoridades estadounidenses han detallado la participación esencial del polo DGSN-DGST en sendas investigaciones de alcance transnacional. La primera de ellas condujo al desmantelamiento de una red internacional de tráfico de armas destinada a abastecer a los carteles mexicanos, con especial atención al Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Según la documentación judicial, los investigados proyectaban suministrar material de uso militar —ametralladoras, lanzacohetes, granadas, sistemas antiaéreos y minas antipersona— a cambio de facilitar el flujo de cocaína hacia Estados Unidos. La operación, coordinada con la Agencia Antidrogas Estadounidense (DEA), permitió arrestos simultáneos en España, Ghana y Marruecos. En territorio marroquí fue detenido el ciudadano keniano Elisha Odhiambo Asumo, quien fue extraditado el pasado 11 de marzo. El comunicado subraya que la intervención de los servicios marroquíes resultó “determinante” para la identificación y captura de este eslabón clave de la organización.
La segunda causa destacada por la Fiscalía estadounidense se centra en la condena del libanés-sirio Antoine Kassis por conspiración narco-terrorista. Kassis utilizaba sus vínculos con altos cargos del régimen sirio para negociar el suministro de armamento al Ejército de Liberación Nacional (ELN) de Colombia a cambio de cientos de kilos de cocaína, y para canalizar fondos hacia organizaciones como el Cártel de Sinaloa y Hamás. En esta investigación, que movilizó a las oficinas de la DEA en Rabat, Nairobi, Accra, Madrid y Bogotá, la contribución de la DGSN fue calificada como “asistencia significativa”, reafirmando la confianza que Washington deposita en el aparato de seguridad marroquí.
Operación conjunta con España
La cooperación bilateral con España ha vuelto a demostrar su eficacia en la lucha antiterrorista. La madrugada del 25 de marzo, una operación de alta precisión denominada “Seula”, ejecutada por la Oficina Central de Investigaciones Judiciales (BCIJ) —dependiente de la DGST— y la Policía Nacional española, permitió desarticular una célula vinculada a Daesh con ramificaciones en el Sahel, Somalia y Europa.
Los resultados fueron tres detenciones clave: dos extremistas interceptados en Tánger, encargados de la financiación y el apoyo logístico a combatientes de Daesh en África, y el presunto cabecilla de la red, capturado en Palma de Mallorca, que ya preparaba un atentado bajo la modalidad de “lobo solitario”. Los informes judiciales destacan que el líder utilizaba las redes sociales para el adoctrinamiento y la captación de nuevos perfiles radicales.
Esta intervención corona un largo historial de colaboración hispano-marroquí que, desde 2014, ha permitido desmantelar más de treinta células y detener a cerca de ciento cincuenta presuntos yihadistas en operaciones conjuntas. En un contexto donde el Sahel concentra más de la mitad de las víctimas mundiales por terrorismo, la capacidad operativa de Marruecos actúa como un auténtico dique de contención frente a la proyección de la violencia hacia el flanco sur de Europa.
Un modelo de inteligencia preventiva bajo la dirección estratégica del Reino
Los éxitos cosechados en estas operaciones no son fruto de la coyuntura, sino de una estrategia sostenida impulsada por Su Majestad el Rey Mohammed VI, que ha hecho de la seguridad un pilar fundamental de la política nacional. La apuesta por un modelo de inteligencia preventiva, liderado por Abdellatif Hammouchi al frente de la DGSN y la DGST, ha situado al Reino entre los países con menor incidencia terrorista del mundo.
El Índice Mundial del Terrorismo (GTI) de 2026, elaborado por el Institute for Economics and Peace, refrenda esta realidad al otorgar a Marruecos una puntuación de cero en atentados, consolidándolo como un “santuario de estabilidad” en una región sacudida por la inestabilidad y el avance de grupos extremistas.
A medida que las redes criminales y terroristas se vuelven más sofisticadas —combinando tráfico de armas, narcotráfico, blanqueo de capitales y propaganda digital—, la comunidad internacional encuentra en los servicios marroquíes a un socio fiable, eficaz y con capacidad de actuar en múltiples frentes simultáneamente. Las recientes menciones de la justicia estadounidense y el éxito de la operación con España no hacen sino confirmar que Marruecos se ha convertido en un actor central, imprescindible, de la seguridad global.
