Bruselas refuerza su alianza estratégica y económica con Marruecos, eje de conectividad entre Europa y África

La Unión Europea expresó, este jueves en Bruselas, su apoyo al papel de Su Majestad el Rey Mohammed VI como actor clave de estabilidad regional, durante una 15ª sesión del Consejo de Asociación caracterizada por una participación diplomática y política sin precedentes. Junto a la Alta Representante de la UE, Kaja Kallas y la Comisaria para el Mediterráneo, Dubravka Šuica, más de siete ministros europeos de Exteriores —entre ellos los de España, Países Bajos, Eslovaquia, Estonia, República Checa y Malta— participaron en los trabajos, reflejando la centralidad de Marruecos en la arquitectura euro-mediterránea y el carácter estratégico del encuentro.
El comunicado conjunto destacó el papel constructivo del Reino en las iniciativas de cooperación regional, en particular la Iniciativa Real para dar acceso al Atlántico a los Estados africanos del Sahel, lanzada en 2022, que reúne a 23 países con el objetivo de estructurar un espacio africano atlántico de diálogo, estabilidad y codesarrollo. Esta plataforma fue presentada como un vector clave para proyectar inversiones europeas hacia África Occidental y Central, reforzando a Marruecos como plataforma logística e industrial entre ambos continentes. Paralelamente, la Alta Representante Kaja Kallas reafirmó la voluntad de la UE de “hacer más cosas juntos” con Marruecos, subrayando la cooperación en migración, seguridad y lucha contra el terrorismo, pero también la necesidad de profundizar la integración económica frente a los desafíos globales.
Los debates abordaron igualmente los grandes focos de tensión internacional —Ucrania, Oriente Próximo y el Sahel—, confirmando el papel de Marruecos como proveedor de estabilidad, condición indispensable para la previsibilidad de los flujos comerciales y las inversiones. Este Consejo transmite además una señal política de fondo: las maniobras destinadas a erosionar la Asociación han fracasado. La entrada en vigor del acuerdo agrícola revisado, que incluye explícitamente a las Provincias del Sur de Marruecos, ilustra la fortaleza del marco económico bilateral. Más aún, los 27 Estados miembros adoptaron de forma unánime una nueva posición común sobre el Sáhara marroquí, alineada con la Resolución 2797 de la ONU, consagrando el Plan de Autonomía como única base realista de negociación. Este avance diplomático refuerza la coherencia de la acción europea y consolida un entorno de confianza favorable a la inversión industrial y al despliegue de grandes proyectos de conectividad euro-africanos.